Al comprador indeciso
Si el marinero narra al marinero canciones,
De tempestades y aventuras, de calor y frío,
De goletas, islas y gente abandonada,
De bucaneros y tesoros enterrados,
Y el viejo romance, contado otra vez
Del mismo modo, a la antigua manera,
Gusta, como a mí en otro tiempo me gustó,
A los jóvenes de hoy, más instruidos:
¡No se hable más! Pero si no,
Si el joven estudioso ya no sueña,
Si ha olvidado sus antiguas apetencias,
A Kingston, o al bravo Ballantine,
O al Cooper de los mares y los bosques:
¡Tampoco se hable más! ¡Dejadme
Compartir la tumba con todos mis piratas
Donde ellos descansan con sus fechorías!
I
El viejo lobo de mar en la posada Almirante Benbow
Dado que el squire Trelewney, el doctor Livesey, y el resto de los señores me han pedido que escriba los detalles referentes a la Isla del Tesoro de principio a fin.




