Agripina se alarmó y se apresuró a prevenirlo todo por medio del envenenamiento de Claudio, pero, como debido a la gran cantidad de vino que bebía, y a sus hábitos generales de vida, que todos los emperadores en general adoptan para su protección, no podía ser dañado fácilmente, mandó buscar a una famosa traficante de venenos, una mujer llamada Locusta, que recientemente había sido condenada por esa misma acusación. Y preparó con su ayuda un veneno cuyo efecto era seguro, que colocó en una de las hortalizas llamadas hongos. Luego ella misma comió de los otros, pero hizo que su esposo comiera uno de los que contenían veneno, porque era el más grande y el más hermoso de todos. Y así, la víctima de la conspiración fue sacada del banquete, en apariencia atontada por la fuerte bebida, cosa que había sucedido muchas veces antes ^=>
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30 Agosto, 2007 14:40




