Demasiao de vez en cuando llegamos a creernos dioses de otr@s. No es ya que no nos sintamos suficientemente colgaos de nuestros asuntos sino que además nos echamos a la carga los ajenos. Quién sabe qué habrán hecho los otr@s pa merecer lo que les supera con creces hasta pa querer compartirlo pa que además se les aparezca alguien dispuest@ a quitarles de encima tan pesada carga carga pa arrastrarla en adelante. Se llama empatía y no simpatía al sentimiento o conjunto controvertido, a veces impulso lúgubre de proximidad que algunos individuos pueden o podemos sufrir a la vista de ejemplos aparentemente ajenos y lejanos. Espejismo, espejismo, idiota a la vista pues las noticias de suicidios o de piromanías entre otras no entran en el paquete por las personas que se encuentren transitando en el filo que separa el pensamiento del acto pueden dar el salto, mis disculpas. También nos vale como repaso por fijarnos sólo en las penalidades de otr@s que cómo serán que lo primero que se nos viene a la cabeza es, no el deseo insaciable por conocer la verdad, si de Cicerón o de Antonio Machado sino el impulso instintivo que nos empuja a meternos en más líos todavía, como si no tuviéramos bastantes. Ninguna buena obra queda sin su correspondiente castigo y el que se reparte o se cambia de portador se antoja poco pa lo merecido. Ya dejó dicho Aristóteles que contemplar tragedias ajenas nos parece que purgan las propias pero no dijo na de tener que regodearse siempre y únicamente en lo mismo ^=>
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13 Junio, 2008 23:48




