La abrumadora imposición del buscador Google en nuestras vidas pulverizó con viento fresco los medios de comunicación que se propusieron en Internet con acceso restringido, por suscripción, previo registro e incluso de pago tuvieron que plegaron velas y se las envainaron hace tiempo. Ha quedao en evidencia que la función de Google no se limita a buscar la información que se le solicita sino que la presenta ordenada de forma que toda page*web que no haya sido visitada por los robots exploradores o que no hayan podido acceder sencillamente no existe. Como efecto colateral también ha sido puesta en solfa que la intención de los medios de comunicación convencionales no es como se pretende ofrecer información sino influir en sus receptores imponiendo pautas de consumo, propaganda pura y dura y de pensamiento y además precisan respuestas, es decir, sus ingresos e incluso su mera subsistencia dependen del poder de influencia con el que se manejan y bastante menos de la supuesta calidad de informaciones en las que lo que brilla es su capacidad de censura tan sutil como to lo brutal que haga falta. Nadie les pide cambiar la realidad, sólo se trata de ocupar un lugar, posición, castillo o bunker desde el que tomar partido ^=>
[ comunicación
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24 Junio, 2008 21:43




