[ comunicación ] 28 Octubre, 2008 10:43

Los calaveras
Artículo primero
Es cosa que daría que hacer a los etimologistas y a los anatómicos de lenguas el averiguar el origen de la voz calavera en su acepción figurada, puesto que la propia no puede tener otro sentido que la designación del cráneo de un muerto, ya vacío y descarnado. Yo no recuerdo haber visto empleada esta voz, como sustantivo masculino, en ninguno de nuestros autores antiguos, y esto prueba que esta acepción picaresca es de uso moderno. La especie, sin embargo, de seres a que se aplica ha sido de todos los tiempos. El famoso Alcibíades era el calavera más perfecto de Atenas; el célebre filósofo que arrojó sus tesoros al mar, no hizo en eso más que una calaverada, a mi entender, de muy mal gusto; César, marido de todas las mujeres de Roma, hubiera pasado en el día por un excelente calavera; Marco Antonio echando a Cleopatra por contrapeso en la balanza del destino del Imperio, no podía ser más que un calavera; en una palabra, la suerte de más de un pueblo se ha decidido a veces por una simple calaverada ^=>


[ comunicación ] 28 Octubre, 2008 04:29

- Que se me quema la cena, otro clásico de las conversaciones telefónicas de voz, que se pasen al telefonillo o que la niña de la casa corra a apagar la llave del gas y la vuelva a abrir sin llama questa moda de libros de telepredicadores escritos por otr@s como productos del corralito cultural que obliga a unos cuantos a lanzar producciones pal escaparate continuamente va pa largo aunque Umbral insistía en el libro sin importarle el envoltorio, algo que había que leer lo de dentro del forro las tapas independiente de quién lo firmara o firmase en las ferias, el lúgubre encanto de lo verdaderamente falso otra vez, que lo más sano que se ve por la tele es a los cocinillas con su Quimicefa y una vez chapoteao el fango l@s telepredicadores siguen escarbando mientras ordenan que se aplaudan chasqueando los dedos al público pagao ^=>